La violencia expresiva según Rita Segato: el mensaje oculto en los cuerpos
Rita Segato ha marcado un antes y un después en la comprensión de la violencia en América Latina, especialmente en el análisis de crímenes que, como los feminicidios de Ciudad Juárez, parecen desafiar cualquier explicación tradicional. Para Segato, una clave interpretativa fundamental reside en la noción de “violencia expresiva”, un concepto que transforma nuestra mirada sobre las causas y finalidades del horror.
¿Qué es la violencia expresiva?
A diferencia de la violencia instrumental —aquella que busca un fin o provecho concreto—, la violencia expresiva “engloba y concierne a unas relaciones determinadas y comprensibles entre los cuerpos, entre las personas, entre las fuerzas sociales de un territorio”. Su finalidad es la expresión de poder y dominio simbólico, y no necesariamente un objetivo material o utilitario. La violencia expresiva, dice Segato, “produce reglas implícitas, a través de las cuales circulan consignas de poder no legales, no evidentes, pero sí efectivas”.
El cuerpo como territorio y mensaje
Segato propone que los cuerpos victimizados —en particular el cuerpo femenino— se transforman en “superficie de inscripción” donde se escriben mensajes dirigidos a múltiples interlocutores: a la víctima, a los pares masculinos, a la comunidad y a los adversarios en pugna por el territorio y el control social. Por eso, afirma la autora, “los feminicidios son mensajes emanados de un sujeto autor que sólo puede ser identificado, localizado, perfilado, mediante una escucha rigurosa de estos crímenes como actos comunicativos”.
El objetivo no solo es dañar a la víctima: el acto violento comunica dominio y construye pactos mafiosos, sellando relaciones de poder y silenciando a la sociedad a través del terror. Así, la violencia expresa que “Ciudad Juárez tiene dueños, y que esos dueños matan mujeres para mostrar que lo son”.
Vigencia de la violencia expresiva
Para Segato, la violencia expresiva se ha convertido en un “sistema de comunicación” efectivo y peligroso, especialmente en territorios dominados por poderes paralelos al Estado. El mensaje es claro: demostrar dominio, ejemplaridad y capacidad de crueldad como forma de control territorial y social. Esta lógica impregna tanto el accionar de la criminalidad organizada como las prácticas de guerra moderna, y permite entender por qué estos actos trascienden las motivaciones individuales o el móvil sexual habitual.
El objetivo no solo es dañar a la víctima: el acto violento comunica dominio y construye pactos mafiosos, sellando relaciones de poder y silenciando a la sociedad a través del terror. Así, la violencia expresa que “Ciudad Juárez tiene dueños, y que esos dueños matan mujeres para mostrar que lo son”.
Vigencia de la violencia expresiva
Para Segato, la violencia expresiva se ha convertido en un “sistema de comunicación” efectivo y peligroso, especialmente en territorios dominados por poderes paralelos al Estado. El mensaje es claro: demostrar dominio, ejemplaridad y capacidad de crueldad como forma de control territorial y social. Esta lógica impregna tanto el accionar de la criminalidad organizada como las prácticas de guerra moderna, y permite entender por qué estos actos trascienden las motivaciones individuales o el móvil sexual habitual.
Un desafío para la sociedad
Segato concluye que la comprensión de la violencia expresiva es indispensable para diseñar políticas públicas, respuestas institucionales y acciones comunitarias que logren ir más allá de la simple punición o la indiferencia. Se trata de descifrar el código de los poderes que “hablan” a través de los cuerpos y reconocer que toda la sociedad es interpelada por estos crímenes, que son “crímenes del poder”, y nos desafían a articular respuestas colectivas y a fortalecer la ética comunitaria para resistirlo.
Referencia:
Segato, R. L. (2013). La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez: Territorialidad, poder y crímenes de segundo estado. Tinta Limón.
Referencia:
Segato, R. L. (2013). La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez: Territorialidad, poder y crímenes de segundo estado. Tinta Limón.

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